Tonada "El Tupamaro", de Caxamarca (Autor Anónimo Peruano) del Tomo II, fol. 185 del Códice Martínez Compañón (Trujillo, Peru, 1783-1785).
El 10 de enero del año 1738 nació en Villa Cabredo,
Navarra, Baltasar Jaime Martínez Compañón y Bujanda.
Estudió leyes y filosofía, ordenándose sacerdote en
1761 cuando sólo tenía 23 años de edad. Siendo
canónigo en Santo Domingo de la Calzada y habiendo
recibido formación musical, presentó una solicitud al
rey a fin de lograr el nombramiento de chantre en la
Catedral de Lima, Perú. Concedido esto, se embarcó
en Cádiz el día 4 de octubre de 1767, llegando a Lima
y haciéndose cargo de su puesto el 17 de julio de 1768.
Allí, fue nombrado Juez de Diezmos en 1769, luego
llegó a ser director del Seminario Conciliar en 1770 y
en 1772 fue elegido como secretario del Concilio de
Lima. El 25 de febrero de 1778 fue nombrado como
obispo de Trujillo por el Papa Pío VI, consagrándose
como tal el día 13 de mayo de 1779 en la antigua
iglesia de los expulsados jesuítas, ya que la Catedral de
Trujillo se encontraba clausurada por entonces.
El obispo Martínez Compañón, sin duda impulsado
por su ilustrada curiosidad y espíritu de observación,
decidió visitar toda su vastísima diócesis; una empresa
que le llevó desde 1782 hasta 1785 por los más
variados paisajes del norte peruano, trazando caminos
y canales de regadío, introduciendo nuevos métodos
de labranza, haciendo construir más de cien escuelas
iglesias y seminarios y fundando una veintena de
pueblos. Además, según consta en las Actas Capitulares
de la Catedral de Trujillo, enseñó personalmente canto
gregoriano en Piura, Lambayeque y Cajamarca, donde
impartía "diariamente las lecciones de Canto llano a
sus seminaristas". Paralelamente a esta extensa visita
a sus dominios espirituales, realizó apuntes sobre
los más diversos aspectos observados en su diócesis,
incluyendo 1.411 bellísimas acuarelas que ilustran sus
descripciones. Entre estas, 38 se refieren directa o
indirectamente a la música, pero también nos legó 20
testimonios, transcritos a partitura, de las expresiones
musicales más propias de su dominio espiritual.
Finalizando su visita diocesana, en 1786 escribió una
entusiasta carta al rey en la que le anuncia su propósito
de redactar una "Historia General" de su obispado.
No sabemos si la exitosa gestión episcopal de Martínez
Compañón agradó o no al rey, lo cierto es que, premio
o castigo, sin duda fue un regio error nombrarlo, el 13
de septiembre de 1788, como arzobispo de Bogotá,
truncando su labor pastoral en Trujillo. Su anunciada
"Historia General", al parecer, sólo quedó en proyecto,
ya que al presente nos han llegado solamente sus
nueve tomos de apuntes (de los que en el segundo
encontramos las láminas y partituras musicales). De lo
que sí podemos asegurarnos es del evidente disgusto
del recién ascendido arzobispo, cuando escribe en
marzo de 1790 a un amigo diciéndole: "[...] No es
decible cuánto sienta perder el Perú, después de haber
consumido en él tanto calor natural y los días más
floridos de mi vida ... Pero ya no tiene remedio y es
simpleza mortificar y mortificarme por ello [...]".proveniente del Códice de Martínez Compañón, Perú s. XVIII.
Obra extraída del álbum: PERU, EL DIAMANTE. Indigenous Peruvian music of the 18th century.
Interpretan: Albalonga Ensemble.
Dirige: Aníbal E. Cetragolo.
OPUS111.
Música Virreinal, Música Colonial
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