Décima canción del disco "Petirrojo" de Paradoxus Luporum. Grabada en vivo.
"Mi mensaje es de paz
porque me rindo, porque me largo,
ya no me encargo del odio y el resentimiento.
Me mudo, me cambio, me voy herido y descalzo,
mi cara está partida, pero no me lamento,
no cargo el odio ni el resentimiento.
Quien no se rinde alguna vez en la vida,
no muere, y quien no muere no ha nacido todavía.
He soltado la cuerda y me he roto contra el suelo,
pero me siento nuevo y mi mensaje es de paz.
Voy a saltarme las normas, abandono el duelo,
doy la cara, ya no siento miento ni pesar,
me siento nuevo y mi mensaje es de paz.
Quien no se rinde alguna vez en la vida,
no muere, y quien no muere no ha nacido todavía.
Sólo tengo mi vida, floto como las algas,
dejaré que las olas me arrastren y me lleven.
Me entregó al vaivén y allá sonde mi cuerpo caiga
será un bello mensaje de paz para la gente.
Que las olas me arrastren y me lleven.
Quien no se rinde alguna vez en la vida,
no muere, y quien no muere no ha nacido todavía.
Algunos me criticarán, ya lo hacían antes,
otros quizás me odiarán tanto como a sí mismos.
Yo caminaré, lleno de amor, solo y errante,
por ti, por la vida, por la luz, sin espejismos.
Me odiarán tanto como a sí mismos.
Quien no se rinde alguna vez en la vida,
no muere, y quien no muere no ha nacido todavía."
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