Logo video2dn
  • Сохранить видео с ютуба
  • Категории
    • Музыка
    • Кино и Анимация
    • Автомобили
    • Животные
    • Спорт
    • Путешествия
    • Игры
    • Люди и Блоги
    • Юмор
    • Развлечения
    • Новости и Политика
    • Howto и Стиль
    • Diy своими руками
    • Образование
    • Наука и Технологии
    • Некоммерческие Организации
  • О сайте

Скачать или смотреть Bitácora 7: Lo que nadie habla de los ataques de ansiedad

  • La Bitácora de Javi
  • 2026-02-05
  • 15
Bitácora 7: Lo que nadie habla de los ataques de ansiedad
  • ok logo

Скачать Bitácora 7: Lo que nadie habla de los ataques de ansiedad бесплатно в качестве 4к (2к / 1080p)

У нас вы можете скачать бесплатно Bitácora 7: Lo que nadie habla de los ataques de ansiedad или посмотреть видео с ютуба в максимальном доступном качестве.

Для скачивания выберите вариант из формы ниже:

  • Информация по загрузке:

Cкачать музыку Bitácora 7: Lo que nadie habla de los ataques de ansiedad бесплатно в формате MP3:

Если иконки загрузки не отобразились, ПОЖАЛУЙСТА, НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если у вас возникли трудности с загрузкой, пожалуйста, свяжитесь с нами по контактам, указанным в нижней части страницы.
Спасибо за использование сервиса video2dn.com

Описание к видео Bitácora 7: Lo que nadie habla de los ataques de ansiedad

En la bitácora de hoy quiero detenerme a hablar de una parte de la ansiedad que casi nunca se menciona.
No el ataque.
Ni el momento de crisis.
Ni la respiración ajetreada

Quiero hablar de lo que viene después.

De ese instante incómodo en el que todo, aparentemente, vuelve a la normalidad.
Cuando el cuerpo ya se calmó, cuando la respiración se regula, cuando el mundo deja de sentirse amenazante…
pero la mente, lejos de descansar, empieza a pasar lista.

Porque el ataque se va.
Pero deja algo atrás.

Deja una sensación difícil de explicar, pero muy fácil de reconocer:
culpa.
Vergüenza.
Una incomodidad contigo mismo que no siempre sabes cómo nombrar.

Te miras desde fuera y piensas:
“Qué patético.”
“Exageré.”
“Perdí el control.”
“¿Por qué no pude manejarlo mejor?”
“¿Qué van a pensar de mí si se enteran?”

Es una experiencia muy parecida a la famosa cruda moral después de haber tomado de más.
No es solo el malestar físico o mental; es el golpe a la imagen que tienes de ti mismo.
Es la sensación de no haberte gustado.

Y de esto, curiosamente, casi nadie habla.

Vivimos en una época donde la ansiedad se ha vuelto un tema común, pero mal entendido.
Se habla mucho de cómo prevenirla, de cómo evitarla, de cómo “controlarla”.
Hay listas, consejos, rutinas, aplicaciones, influencers, gurús del bienestar.

Todo parece girar alrededor de una idea peligrosa:
que si haces lo suficiente, no deberías sentirte así.

Entonces, cuando el ataque ocurre —porque ocurre— no solo lo vives como una experiencia desagradable, sino como un fracaso personal.
Como si hubieras hecho algo mal.
Como si no hubieras sido suficientemente fuerte, maduro o disciplinado.

Ahí es donde nace la culpa.

No por el ataque en sí, sino por lo que creemos que el ataque dice de nosotros.

Nos enseñaron que el control emocional es una virtud moral.
Que quien se quiebra, pierde puntos.
Que quien se desborda, falla.

Así que cuando el cuerpo se sale del guion, cuando el sistema nervioso toma el control, lo interpretamos como una debilidad de carácter.
No como una señal.
No como un límite.
Sino como una vergüenza.

Por eso, después del ataque, empieza el verdadero castigo.

Empiezas a repasar la escena.
Qué dijiste.
Cómo te viste.
Quién estaba cerca.
Qué tan “mal” reaccionaste.

Y casi siempre la conclusión es la misma:
“No debí haber sido así.”

Pero aquí hay algo que conviene decir con claridad, aunque incomode:
un ataque de ansiedad no es una decisión.

No es un capricho.
No es una exageración.
No es una falla de voluntad.

Es una respuesta fisiológica y psicológica cuando el sistema ya no pudo sostener la carga.
El cuerpo entra en modo supervivencia.
No porque seas débil, sino porque algo se acumuló durante demasiado tiempo.

Culparte por eso es como culparte por tener fiebre.
No solo es injusto, es inútil.

Y aun así, lo hacemos.

Porque somos expertos en hablarnos mal cuando más vulnerables estamos.

Entonces viene otra reacción común: esconderlo.
No decir nada.
Restarle importancia.
Actuar como si no hubiera pasado.

“Ya estoy bien.”
“Fue nada.”
“Exageré.”

Pero lo que no se nombra, se queda.
Y lo que se queda, pesa.

La ansiedad no desaparece porque la ignores.
Solo aprende a manifestarse de otra forma.

Por eso es importante hablar de lo que ocurre después.
Porque ese momento posterior es clave.

Ahí decides si te tratas como un enemigo…
o como alguien que necesita entenderse.

Sentirte mal después de un ataque no te hace débil.
Te hace humano.

Pero quedarte atrapado en la culpa sí te mantiene estancado.

No perdiste el control.
El control simplemente cambió de manos por un momento.

Y ese momento no debería ser motivo de castigo, sino de atención.

Atención a lo que estabas cargando.
A lo que estabas callando.
A lo que estabas exigiéndote sin darte cuenta.

La ansiedad no llega de la nada.
Es el lenguaje torpe de un sistema que ya no pudo seguir guardándose todo.

Aprender de eso no significa romantizarla ni justificarla.
Significa escuchar sin humillarte.

Decirte:
“Esto pasó.”
“No me define.”
“No me hace menos.”
“¿Qué estaba ignorando?”
“¿Dónde me estaba traicionando a mí mismo?”

Porque si después del ataque solo viene la culpa, lo único que haces es añadir otra capa de presión.
Y esa presión, tarde o temprano, vuelve a romper algo.

No eres menos funcional por haber tenido ansiedad.
No eres menos inteligente.
No eres menos fuerte.

Eres humano.
Y ser humano incluye momentos donde el cuerpo habla antes que la cabeza.

Así que si alguna vez, después de un ataque, te sentiste avergonzado…
si te reprochaste no haber sido mejor…
si sentiste que fallaste…

no estás solo.
Y no estás roto.

La culpa no enseña.
La observación, sí.

Parte del avance no está en evitar la ansiedad a toda costa,
sino en tratarte con un poco más de dignidad cuando aparece.

Como siempre, les agradezco su tiempo,
les mando un abrazo
y les deseo buena suerte.

Комментарии

Информация по комментариям в разработке

Похожие видео

  • О нас
  • Контакты
  • Отказ от ответственности - Disclaimer
  • Условия использования сайта - TOS
  • Политика конфиденциальности

video2dn Copyright © 2023 - 2025

Контакты для правообладателей [email protected]