LETRA
Oye, chaval, si me escuchas,
no corras tanto por correr,
no te rompas por encajar
ni te calles por caer bien.
No beses labios vacíos
solo por miedo a estar solo,
y no regales tu fe
a quien no cuide tu oro.
No vuelvas donde te apagan,
aunque prometan calor,
hay fuegos que dan abrigo
y otros queman el corazón.
Aprende a decir que no
sin pedir perdón por dentro,
no todo el que te sonríe
merece tu juramento.
Y cuando dudes de ti,
cuando el mundo te apriete el cuello,
recuerda: no estás perdido,
solo estás creciendo lento.
Hazlo sin miedo, muchacho,
equivócate si hace falta,
más duele quedarse quieto
que perder alguna batalla.
No te ahorres ninguna herida
si viene de amar de verdad,
que el miedo también envejece
y no te deja avanzar.
No te culpes por caerte,
nadie aprende sin caer,
las veces que te rompiste
te enseñaron a coser.
Cuida a quien te dio la mano
cuando no tenías nada,
y aléjate sin rencores
de quien solo estuvo en las buenas.
Un día entenderás
que no eras débil, eras puro,
que llorar no te hizo menos,
te hizo humano… te hizo duro.
Hazlo sin miedo, muchacho,
equivócate si hace falta,
más duele quedarse quieto
que perder alguna batalla.
No te ahorres ninguna herida
si viene de amar de verdad,
que el miedo también envejece
y no te deja avanzar.
Y si alguna noche oscura
piensas que todo salió mal,
mírame bien: sigo en pie,
con más cicatrices… y más verdad.
Gracias por no rendirte,
aunque no lo supieras aún,
si hoy sigo aquí cantando
es porque fuiste tú.
Hazlo sin miedo, muchacho,
equivócate si hace falta,
más duele quedarse quieto
que perder alguna batalla.
No te ahorres ninguna herida
si viene de amar de verdad,
que el miedo también envejece
y no te deja avanzar.
Hazlo sin miedo, muchacho,
equivócate si hace falta,
más duele quedarse quieto
que perder alguna batalla.
No te ahorres ninguna herida
si viene de amar de verdad,
que el miedo también envejece
y no te deja avanzar.
Информация по комментариям в разработке