*El Perro Retrocedió cuando Surgió la Pirámide de Cobá… y el Campesino sintió el Mismo Miedo*
La mañana del 23 de mayo amaneció extraña en la selva de Quintana Roo. Don Baltazar Chan, campesino de 59 años, encontró a su perro Xaman paralizado en el patio, mirando fijamente hacia las ruinas de Cobá. El animal temblaba de terror, gruñía sin parar, y cuando Don Baltazar intentó caminar hacia las ruinas, el perro hizo algo nunca antes visto: lo mordió para detenerlo.
Algo estaba profundamente mal en Cobá.
Los vecinos comenzaron a reportar lo mismo: animales aterrorizados, la pirámide Nohoch Mul viéndose más alta y antigua, sombras que caminaban solas, y un sonido de tambores emergiendo desde las profundidades de la tierra. Contra su instinto, Don Baltazar reunió a cinco hombres y fue a investigar.
Lo que encontraron los dejó paralizados de terror: la pirámide había cambiado, agrietándose desde su base. De esas grietas emergían aluxes primordiales, no los traviesos de los cuentos infantiles, sino guardianes ancestrales feroces creados por los antiguos mayas. Y en la cima de Nohoch Mul, una figura de tres metros de altura hecha de jade oscuro se deslizaba desafiando la gravedad.
Los hombres huyeron por sus vidas, perseguidos por entidades que arrastraban la oscuridad misma. Xaman había sabido. El perro había intentado advertirle, y Don Baltazar casi muere por no escucharlo.
Desesperado, Don Baltazar buscó ayuda del h-men Don Felipe Poot, quien reveló la verdad aterradora: Cobá significa "aguas que despiertan." La ciudad fue construida sobre un portal dimensional, sellado durante siglos. Pero las excavaciones modernas, el turismo masivo y el cambio climático habían debilitado los sellos antiguos. El portal estaba abriéndose, y algo poderoso del otro lado quería cruzar.
Esa medianoche, ocho personas entraron a Cobá para enfrentar a Bolom Chon, el guardián del portal de jade. Lo que este ser les reveló cambió todo: el portal no podía cerrarse, solo regularse. Y necesitaba guardianes humanos dedicados que realizaran ceremonias de renovación, protegieran áreas prohibidas y mantuvieran el equilibrio entre mundos.
Don Baltazar aceptó convertirse en guardián. Durante décadas protegió Cobá en secreto, coordinando con una red creciente de protectores, negociando con autoridades para mantener ciertas estructuras cerradas, y realizando rituales mensuales que los turistas nunca verían.
Cuando murió, su espíritu escogió quedarse. Se transformó en uno de los aluxes eternos de Cobá, junto a Xaman, su perro fiel. Ahora ambos patrullan las ruinas invisibles, protegiendo el portal que miles de turistas caminan sobre él sin saber.
Esta historia revela:
Por qué algunos animales sienten peligros que humanos ignoran
Qué es realmente Bolom Chon y los aluxes primordiales
El portal dimensional bajo la pirámide Nohoch Mul
Cómo guardianes modernos protegen secretos antiguos
Por qué algunas áreas de Cobá permanecen "cerradas por estudio"
Una historia de terror maya sobre el precio de ignorar advertencias, la sabiduría del miedo, y cómo un campesino y su perro se convirtieron en protectores eternos de uno de los secretos más antiguos de la civilización maya.
#HistoriasDeTerror #Cobá #LeyendasMayas #TerrorMexicano #Aluxes #QuintanaRoo #MisteriosMayasCobá
Информация по комментариям в разработке