🕊𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥 𝐞𝐭𝐞𝐫𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐬𝐜𝐚𝐧𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐈𝐧𝐝𝐚𝐥𝐞𝐜𝐢𝐨 𝐇𝐞𝐫𝐫𝐞𝐫𝐚 𝐆𝐚𝐥𝐥𝐚𝐫𝐝𝐨
Hoy lunes 2 de febrero de 2026, en esta funeraria de Daniel García, nos encontramos reunidos familiares y amigos para rezar el Santo Rosario por el eterno descanso de Indalecio Herrera Gallardo.
Este es el último Rosario que rezamos aquí en la funeraria. En unos momentos más partiremos a la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, donde se celebrará la Santa Misa en la que pediremos nuevamente por su eterno descanso. Hoy elevamos nuestras oraciones por un hombre cuya vida dejó una huella profunda en todos nosotros.
Indalecio fue, ante todo, un hombre de una fuerza admirable. Un verdadero guerrero. Durante más de 20 años enfrentó una enfermedad que le trajo dolor físico y también dolor moral, pruebas durísimas que marcaron su camino. Sin embargo, nunca se rindió. Siempre luchó. Fue un buen paciente, siempre con la esperanza viva, confiando en los médicos, en los tratamientos, en cada procedimiento y en cada oportunidad que se le presentaba para seguir viviendo. Su actitud ante la vida fue una lección silenciosa de valentía y perseverancia.
En este Rosario, y a lo largo de estos días de servicios funerarios, familiares y amigos hemos recordado todo lo que fue Indalecio. Recordamos los momentos que siempre buscaba para fortalecer la unión familiar. Sus famosos pescados fritos, los deliciosos elotes dorados, los tradicionales caldos de pescado o aquellas sencillas pero inolvidables discadas, que en realidad eran solo el pretexto perfecto para reunir a la familia, convivir y compartir.
Hoy, incluso en este velorio, volvió a hacerse presente lo que siempre fue Indalecio: la unión. Desde el más pequeño de la familia hasta el más grande, todos reunidos. Siempre fue el tío que organizaba, el que decía “vámonos al rancho”, el que buscaba juntarnos. Y hoy, en esta despedida, lo volvió a lograr.
Está rodeado del amor de su esposa Esther, compañera de vida; de sus hijas que hoy están presentes, Esther, Erika y Elizabeth. Y aunque su hijo Indalecio no se encuentra físicamente con nosotros porque está en Estados Unidos, está presente en espíritu, porque así es el amor de un hijo: no conoce fronteras. Desde la distancia, su hijo se une a esta despedida con el corazón lleno de amor y gratitud hacia el padre que le dio la vida.
También queremos mencionar con cariño a todos los familiares y amigos que no pudieron estar presentes físicamente y que hoy nos acompañan de manera virtual a través de esta transmisión. De manera especial, desde Estados Unidos, familiares que hoy despiden al padre, al tío, al hermano, uniéndose en oración y amor desde California, demostrando que el verdadero cariño no entiende de distancias.
Hoy también queremos dar voz al sentir de sus hermanos. Indalecio fue el primero de la familia Herrera Gallardo. Hoy están presentes nueve de sus hermanos, y solo falta Sergio, quien no pudo estar físicamente, pero que desde la distancia se une con profundo dolor y amor a este último adiós. Duele profundamente perder al hermano con quien se compartieron alegrías y tristezas, buenos y malos momentos, al hermano que siempre procuró la unión familiar, al hermano mayor que fue ejemplo y apoyo para todos.
Hoy, al rezar este Rosario, ponemos en manos de Dios el alma de nuestro hermano Indalecio Herrera Gallardo, agradeciendo por su vida, por su lucha y por el legado de unión, amor y fortaleza que nos deja.
Que el Señor lo reciba en Su gloria y le conceda el descanso eterno.
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