“Tiempo Feliz”, la historia de amor detrás de la canción de Toto Vaca
“Sonriente, pasito a paso, mandilito blanco te vi llegar, la plaza, la fuente y las rosas en flor, eran los testigos de nuestro amor…”. Es así como comienza una historia real de un gran amor que tuvo José Roberto “Toto” Vaca, y está reflejado en uno de las sambas más cantadas en la capital chapaca: “Tiempo Feliz”.
La canción fue compuesta en Brasil el año 1979, mientras Toto realizaba sus estudios superiores en aquel país cuando tenía 20 años de edad. La distancia con Tarija abrió una ventana en su corazón para recordar a su amor de joven. Entre las anchas avenidas e inmensos edificios de San Pablo, se le venía a la mente los recuerdos cuando esperaba en la Plaza Luís de Fuentes a su enamorada, Miriam Barrientos, quien venía del liceo Tarija, y pasaba con su “mandilito blanco”. Él se ocultaba detrás del árbol para aparecerse de repente y decirle “20 pasitos para acompañarle”. De allí iban por la plazuela Sucre ya que a dos cuadras estaba su casa.
Por eso nacen los versos: “Luís de Fuentes, plazuela Sucre, nuestro caminito hacia tu portón. Un beso de ingenua pasión, tu vieja en la puerta vichándonos. Tiempo feliz, tiempo de amor, tiempo de chango y de soñador…”
La frase “tiempo de chango y de soñador”, para Toto representa una etapa en la vida de toda persona cuando está en el colegio que involucra las metas y esperanzas. Allí es cuando uno es más soñador.
Luego de tener esa etapa de “chango y soñador” tuvo que estudiar en Brasil y cuando volvió a los dos años, se encontró con que su gran amor estaba casada y con un hijo. Entonces regresó triste al vecino país y al momento de recordar todo lo vivido, salieron los relatos a través del verso: “Pasan los años y al recordar, se me quiebra el pecho y me pongo a llorar…de tu mano un niño dice mamá, ahora eres señora y tienes hogar, ingrato destino, profundo pesar…”
Actualmente Miriam Barrientos es abogada y mantiene una amistad respetuosa con Toto Vaca. El compositor comentó que Miriam al principio no creía que la canción era para ella. Lo cierto es que la canción tiene un final, pero dijo que se mantendrá el recuerdo de “aquel tiempo feliz”.
El tema musical acaba: “Luís de Fuentes, plazuela Sucre, otras parejitas veo pasar, la plaza, la fuente y las rosas en flor, perdieron de antaño, su brillo y color”. Entonces para Toto quedó como parte de la vida.
Toto la cantó por primera vez cuando llegó a Tarija de San Pablo en 1980. Su padre tenía una fiesta de amigos en el Castillo Azul junto a la familia Rengel, y allí presentó su zamba. A todos es gustó. La segunda vez que cantó el tema fue en una cabaña que atendía el “Gringo Limón”, a quien le gustó tanto la canción que pidió la letra para que graben Los Luceros del Alba en un disco.
De todas maneras, la primera vez que Toto grabó el tema musical fue junto a Yalo Cuellar, con quien se presentó en vivo en los festivales de Tarija. Una vez que Tarija conoció el tema musical, Toto notó que se llega a la gente solamente relatando una historia de amor con sinceridad.
Todos le decían que con “Tiempo Feliz” se identificaban. Según Toto sus versos lograron éxito porque contiene muchos íconos que hace que todo el mundo se identifique.
“Ese ya no es un tema mío, sino de mi tierra chapaca y de mi gente. Incluso, una vez me encontré con el poeta Roberto Echazú y le canté el tema en su casa para conocer su criterio, y luego de cantar él me dijo que la canción era bella, pero no le gustaba la “vieja que mira por el balcón”, recordó Toto entre risas.
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